·         Doctorante de la UABCS habla sobre su papel en la producción de oxígeno y otras fuentes vitales para los seres vivos

Uno de los aspectos trascendentes de los mares y masas de agua que cubren el planeta Tierra es que actúan como una considerable fuente de suministro de oxígeno, vital para el desarrollo de la vida.

              Más precisamente, son los microorganismos que habitan en estos ecosistemas, como las cianobacterias o las microalgas, las que, a pesar de su tamaño, tienen la capacidad de realizar la fotosíntesis, proceso químico mediante el cual la energía de la luz solar se transforma en energía, liberando al mismo tiempo oxígeno.

            Para darnos una idea de su trascendencia, el Amazonas, considerado el pulmón del planeta, y todas las plantas terrestres, participan en unos 165,000 millones de toneladas de oxígeno. Por su parte, los microorganismos fotosintéticos también llamados fitoplancton producen 135,000 millones.

            “En total, con una diferencia en la producción de unos pocos miles de millones de toneladas de oxígeno por año, tanto la vegetación como los océanos pueden considerarse también uno de los pulmones de nuestro planeta”, sugiere Melissa Angeline Liberia Gonçalves, estudiante del doctorado en Ciencias Marinas y Costeras de la Universidad Autónoma de Baja California Sur,

Además, explica que el fitoplancton no sólo desempeña un papel en la fotosíntesis y la producción de oxígeno, sino que también es una fuente esencial de nutrientes en la base de la cadena alimentaria marina y una gran fuente de energía fósil.

De hecho, cuando mueren, estos organismos se sedimentan y se fosilizan y eso es lo que se usa para hacer, por ejemplo, la gasolina. Más aún, al absorber enormes cantidades de dióxido de carbono, el fitoplancton regula la temperatura y el clima a través del ciclo del carbono.

A pesar de estas características, Liberia Concalves destaca que, debido a la actividad humana, problemas como la acidificación de los océanos, la contaminación de las aguas, el aumento de las temperaturas marinas y la expansión de plásticos en los océanos, este micro mundo invisible del que depende nuestra supervivencia está muriendo, al registrarse una disminución significativa de las concentraciones de plancton en los océanos.

La joven universitaria subraya que estos organismos marinos, al igual que los terrestres, deben ser protegidos y respetados. Es necesario que las personas hagan conciencia sobre su papel y que ayuden en su conservación y preservación, pues los pequeños cambios de hoy, pueden ser las grandes acciones climáticas del mañana.

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