POR ARIEL VILCHIS

“El mundo atribuye sus infortunios a las conspiraciones y maquinaciones de grandes malvados. Subestiman la estupidez.” Adolfo Bioy Casares

Hace unos días, en este espacio de Buró Político titulado La Crisis por Venir, señalé que “Tal pareciera que en medio de la crisis de salud por el coronavirus -que pudiera agravarse por el desabasto de medicamentos que el gobierno federal provocó con el cambio de políticas  del gasto en el sector salud- solo le interesa mantener su base electoral con el pago de las becas y pensiones sin importar otros aspectos”.

La respuesta no se hizo esperar.

El gobierno federal ha mostrado un absoluto desdén por los empresarios que le han pedido tomar medidas económicas para enfrentar el golpe que representa el cierre temporal de los negocios y el sostener sueldos y gastos. El presidente López olvida que detrás de las empresas están también los empleados que dependen de su trabajo  y que, sin duda, se verán afectados por la contingencia de salud derivada del COVID-19.

El discurso populista del presidente no se hizo esperar “Nada de rescates al estilo neoliberal; que le daban a los bancos, a las grandes empresas y que estén pensando que va a haber condonación de impuestos u otros mecanismos que se usaban antes”, incluso el presidente López recordó el FOBAPROA. Pero lo real dista mucho  de los argumentos del presidente ya que los empresarios, incluso algunos mandatarios estatales, lo que piden al gobierno federal es que se centren mecanismos para facilitar el pago de algunos impuestos como lo son Infonavit, ISR, IVA, sobre la nómina, seguro social y otros. No condonación sino facilidades para aguantar la crisis.

Al presidente no le importa realmente la economía sino su popularidad. Ya lo ha demostrado con anterioridad al cancelar grandes proyectos como el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México y recientemente la cancelación de un proyecto de 1400 millones de dólares que generaría más de 3 mil empleos en Mexicali BC con una consulta patito.

En su lugar, como lo mencioné líneas arriba, en medio de la crisis de salud y económica derivada del COVID-19, el presidente López Obrador anuncia medidas populistas al decir que su gobierno apoyará a lo que llama pequeñas empresas a través del Fondo de Desarrollo Social, empezando en la Ciudad de México, donde al lado de Claudia Sheinbaum darán micro créditos y aumentarán las becas. Lo cual no es otra cosa que dádivas y créditos a sus ya empadronados seguidores, ya que es precisamente donde López Obrador tiene sus bases electorales. Para los pequeños y medianos empresarios, esos que pagan sueldos, impuestos y que generan economía en el país NADA.  

Nada para los empresarios en un momento en el que se requiere de la inversión privada para hacer frente a la crisis y posteriormente reactivar la economía después de la recesión que seguramente vendrá.

Seguramente así será en todo el país porque la visión de este gobierno, con crisis de salud o no, es generar más pobres que necesiten de sus programas sociales, más clientela electoral. Ya lo dijo de manera literal la líder de morena en alguna ocasión «Cuando sacas a gente de la pobreza y llegan a clase media, se les olvida de dónde vienen», señaló Polevnsky. La aliada de López Obrador añadió que «la gente piensa como vive» y que «se les olvida de dónde vienen y quién los sacó».

Así que ¿para qué apoyar la economía? ¿Para qué generar empleos? Así las cosas con la 4T. Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…

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