Cumplir con el abasto regular y suficiente de agua potable en los hogares, representa un reto para los gobiernos locales que no alcanzan a satisfacer la demanda y peor aún, se agrava a niveles que serán desproporcionados para las futuras generaciones, declaró la senadora sudcaliforniana Lupita Saldaña Cisneros.

“Solicité a la Dra. Blanca Jiménez Cisneros, Directora General de la Comisión Nacional del Agua, el estatus de las plantas desalinizadoras que se tienen consideradas para Baja California Sur que son para La Paz y Los Cabos”, declaró la legisladora. Dijo que en la reunión realizada con la Comisión de Recursos Hidráulicos del Senado, la dependencia había informado que ambos procesos estaban en marcha.

Lupita Saldaña mencionó que la solicitud enviada a la titular de CONAGUA, es para conocer la calendarización de los proyectos de las desalinizadoras. “Andamos en las colonias y la falta de agua se ha agravado, son tiempos de calor y con la pandemia encima, esto se vuelve más preocupante”.

La Senadora expresó que los procesos administrativos se han tardado y la urgencia sigue creciendo para la población, que está sin alternativa de solución en el corto plazo. Con relación al trabajo de la dependencia federal, consideró que se requiere mayor transparencia de fechas en cada etapa del proceso, a fin de poder dar seguimiento.

“Desafortunado que vivamos un problema tan severo por falta de agua potable, es un derecho humano el acceso al agua y cada vez crece más la necesidad. Estamos frente una circunstancia donde las gestiones inician en una administración y se concluyen en otra, pero ahí radica la importancia de dar seguimiento a estos proyectos con causa, donde juntos desde dónde se encuentre cada persona, tenemos que sumar y apresurar para resolver un problema como este, que es de primera necesidad”, afirmó.

Indicó que los municipios de La Paz y Los Cabos enfrentan un desafío mayor, tan sólo porque la población registrada es superior al 80 por ciento del total que tiene el Estado; y agregó los municipios del norte no son ajenos y padecen del mismo problema. “Debemos buscar soluciones integrales y de largo plazo. Es justificable que en lo inmediato las alternativas sea la distribución a través de pipas, pero ello no resuelve y eso no se debe perder de vista”, afirmó.

La desalinizadora de 250 l/s para Los Cabos, consiste en una obra que incluye la construcción, equipamiento, operación y mantenimiento de la misma, que pretende llevar a cabo la extracción de agua salina, conducirla a una planta de desalación y potabilización. Es un proyecto público-privado con una fuente de pago mixta, donde participa el gobierno federal a través de un Fideicomiso Público con un 42.4 por ciento, e iniciativa privada con un 57.5 por ciento del monto total de inversión.

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