Para el municipio de Los Cabos – en particular para el puerto de Cabo San Lucas- resolver el grave problema de falta de agua potable en trece colonias populares es prioritario e inaplazable. El gobierno municipal que encabeza la alcaldesa Armida Castro lo tiene muy claro y por ello ha trabajado de manera puntual con las diferentes instancias de gobierno para hacer realidad el proyecto de una desaladora.

Las gestiones de la alcaldesa tanto en el ámbito federal como estatal son evidentes y en ese sentido también el gobernador del estado ha hecho público el apoyo incondicional para la realización de dicha obra que tendrá un beneficio directo en la población sanluqueña.

 ¿Quién en su sano juicio iría en contra de un proyecto que beneficie a una comunidad? ¿Quién querría detener el desarrollo de un municipio que es referente tanto a nivel nacional como mundial en materia turística?

Pues bien, hay actores políticos que se oponen directa o indirectamente en el proyecto de la desaladora para Cabo San Lucas y básicamente son los diputados locales de la fracción mayoritaria de morena y sus aliados. Hoy por hoy el balón está en la cancha del congreso del estado, una vez que se ha cumplido con todos los protocolos tanto de la Junta de Gobierno del Organismo Operador Municipal del Sistema de Agua Potable como del Cabildo del ayuntamiento cabeño.

Primeramente nos encontramos con la ilegalidad en la que se ha conducido el congreso del estado (hoy prácticamente secuestrado por los diputados de morena y sus aliados, quienes violentan el estado de derecho desacatando reiteradamente resoluciones de la corte federal) lo que podría llevar a que todos los acuerdos, reformas o la creación de leyes no tengan sustento legal e incluso puedan ser impugnables por cualquier particular o instancia y en eso tiene mucho de responsabilidad el diputado sin partido Ramiro Ruiz.

En segundo término, es claramente visible que al interior del congreso se están tomando decisiones por capricho o ambición política de algunos de sus integrantes que solo ven por proyectos personales sin importar que con su pésimo actuar afectan a los sudcalifornianos, como en el caso concreto del proyecto de la desaladora que urge para la población de Cabo San Lucas. Ahí tenemos el ejemplo del diputado de morena Carlos Chaky Van Wormer Ruiz, quien aspira a la candidatura de su partido a la alcaldía de Los Cabos pero que al mismo tiempo se opone a la realización del proyecto de la desaladora argumentando que las cuentas públicas del OOMSAPALC del 2018 presentan alguna inconsistencia cuando a la actual  administración solo le correspondió administrar el último trimestre de ese año.

Está más que claro que para estos diputados de morena, incluyendo a sus aliados, les importa muy poco el desarrollo de nuestro estado, actúan por conveniencia propia y de sus ambiciones políticas. Hacen y deshacen al interior del congreso frenando proyectos importantes como el de la desaladora para Cabo San Lucas entre otros temas como la reforma a la Ley Electoral que ya no se dio para el proceso electoral que se avecina.

Prácticamente se disparan en un pie justo cuando quieren empezar a caminar para pedir nuevamente el voto ciudadano, quizá olvidan que  los ciudadanos tienen memoria. Ya veremos qué sucede, es mi opinión, al tiempo…

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