¡Wohoo! ¡Atención todos los fans del huésped de palacio! Parece que ya no están comprando el mismo discurso aburrido de siempre, tratando de justificar lo injustificable con su rabia matutina.
¡Estos fans están tan emocionados que están repartiendo panfletos que cambian el juego! Pero, al tocar las puertas de algunos hogares, se encuentran con un recordatorio del 10 de mayo. ¡Parece que a esos pesados adoctrinadores se les está acabando la cinta y ya no tienen mucho que decir!
Paso a paso, las máscaras se van cayendo, y la sociedad se da cuenta de que los números y estadísticas son peores, incluso si intentan maquillarlos, que los terribles gobiernos anteriores. ¡Imaginen quiénes nos están gobernando!
El país está en un desastre total. Estamos reprobados en todos los aspectos: educación, seguridad, salud, economía, turismo, ¡y más! Y como si eso no fuera suficiente, los fanáticos están confundidos y comienzan a sufrir un síndrome de Estocolmo. A pesar de que están sufriendo, no pueden evitar sentirse cómodos con un líder que los insulta, los engaña y les roba. ¡Lo ven como un héroe que destruye el país!
Esperemos que entiendan que el país es demasiado grande para los caprichos de un hombre tan pequeño. ¡Esperemos que se den cuenta pronto!
