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¿Silencio o Corrupción? La Oculta Destitución del Director del Sistema Penitenciario de Baja California Sur

La reciente destitución del Director General del Sistema Penitenciario de Baja California Sur, Javier Gil Beltrán Flores, ha desatado una ola de especulaciones y dudas sobre la transparencia y la seguridad en la entidad. La versión oficial, difundida a través de un comunicado vía WhatsApp por el vocero del estado, Luis Roldan, habla de una destitución sin mayores explicaciones. Sin embargo, un video grabado por el propio director, que circula en redes sociales, revela una historia mucho más inquietante.

En el video, se observa a Gil Beltrán Flores siendo privado de su libertad dentro de su propia oficina, rodeado de hombres armados, presuntamente por órdenes del Secretario General de Gobierno, José Saúl Gónzalez Nuñez. El director, en el video, afirma que se negó a firmar su renuncia debido a presuntas irregularidades dentro de los penales, incluyendo el ingreso de drogas a las instalaciones.

Las acusaciones de Gil Beltrán Flores, quien menciona directamente al Secretario General de Gobierno, son graves y ponen en entredicho la integridad de las autoridades. La destitución del director, sin una explicación clara y transparente, solo alimenta las sospechas de que se está intentando ocultar un posible caso de corrupción.

La situación se agrava al considerar el contexto de violencia que vive Baja California Sur. La destitución de un funcionario clave en el sistema penitenciario, sin una investigación exhaustiva, genera una sensación de inseguridad y deja un vacío de poder que podría ser aprovechado por grupos criminales.

Es imperativo que el gobierno de Víctor Castro Cosío, quien ha sido señalado en diversas ocasiones por dejar pasar o «hacer como que no pasa nada» con temas de cobro de piso y delincuencia organizada que azotan la entidad, esclarezca de manera inmediata la situación. La transparencia y la rendición de cuentas son pilares fundamentales para la confianza ciudadana. La destitución de Gil Beltrán Flores, sin una investigación transparente, solo alimenta la desconfianza en las instituciones y pone en riesgo la seguridad de la entidad.

Es necesario que se investigue a fondo las acusaciones del exdirector, se esclarezca la verdad sobre su destitución y se tomen medidas para garantizar la seguridad y la transparencia en el sistema penitenciario de Baja California Sur. La ciudadanía exige respuestas claras y contundentes.

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