Por Erick León / Noticias La Paz
En un contexto marcado por la incertidumbre, donde las tensiones sociales y personales se intensifican día a día, líderes espirituales y voces de conciencia coinciden en una misma advertencia: el verdadero enemigo no siempre está fuera, muchas veces habita en el pensamiento.
A lo largo de una serie de mensajes compartidos entre fieles, predicadores y creyentes comprometidos, surge una estrategia que ha comenzado a resonar entre comunidades de fe y desarrollo personal: cuidar la mente como se cuida el alma.
La advertencia es clara: no permitir que los malos pensamientos echen raíces. Según esta enseñanza, todo pensamiento que no conduce a Dios, desvía inevitablemente del propósito para el cual uno fue creado. En ese sentido, se invita a la reflexión crítica, casi como si se tratara de una interrogación espiritual:
¿Quién te mandó? ¿A qué vienes? ¿A quién sirves? ¿Me acercas a Dios o me alejas? ¿Me edificas o me debilitas?
Estas preguntas, que pueden parecer simples, se convierten en filtros fundamentales para preservar la integridad emocional y espiritual, en especial cuando se reconoce que la calidad de la vida depende directamente de la calidad de los pensamientos. Una mente desordenada, insisten, lleva tarde o temprano a una vida desordenada.
«Cada uno es responsable de lo que piensa», afirma un testimonio compartido durante una reunión dominical. «Nadie puede dominar su vida si antes no aprende a dominar su mente.»
La estrategia se resume en una palabra: filtrar. No todo pensamiento merece ser aceptado. Algunos deben ser rechazados antes de que germinen como semillas dañinas. En contraste, se exhorta a sembrar pensamientos positivos, constructivos y alineados con la verdad, bajo la premisa de que lo que se siembra, crece; y lo que crece, se cosecha.
Finalmente, una de las advertencias más contundentes es también una promesa de resistencia: no permitan que el miedo eche raíces. Cuando este enemigo silencioso ataque —porque lo hará—, la respuesta debe ser firme, sin titubeos: responder con la verdad.
Así, en medio de los desafíos cotidianos y las batallas internas que cada ser humano enfrenta, se plantea una fórmula milenaria con nuevo eco: cuidar el pensamiento no es solo un ejercicio mental, sino una batalla espiritual. La victoria comienza en la mente.
Fuente: ¿Por qué nadie habla de este poderosos mensaje de DIOS para tu vida interior? Billy Graham.
https://youtu.be/_iCy28eIc_U?si=gYa4uD22D-mUiL2S
“La batalla interna”: un llamado a la vigilancia espiritual y mental













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