Por Erick León | Noticias La Paz
En una jornada marcada por la violencia, tres municipios de Baja California Sur —La Paz, Comondú y Loreto— fueron escenario de hechos sangrientos que obligaron a las autoridades de los tres niveles de gobierno a reforzar los operativos de seguridad en la región.
La capital del estado despertó con la noticia del fallecimiento de un Agente Estatal de Investigación Criminal en la colonia Tabachines, al sur de la ciudad. Según fuentes oficiales, el agente cayó abatido tras un enfrentamiento con un presunto delincuente, quien también perdió la vida en el lugar. El Agente de nombre Mario Quezada.
El ambiente se tensó aún más cuando, horas después, un nuevo intercambio de disparos estremeció otro punto de la ciudad. En esta segunda balacera, las fuerzas de seguridad enfrentaron a tres presuntos miembros de una célula criminal. El resultado: los tres sospechosos abatidos y un agente ministerial lesionado en cumplimiento de su deber. En la escena del crimen, fueron aseguradas dos armas largas y tres cortas, evidencia del poder de fuego con el que operan los grupos delictivos en la entidad.
La violencia también se hizo presente en Comondú. En la comunidad de Ciudad Insurgentes, una persona fue asesinada en circunstancias que aún son materia de investigación. Aunque las autoridades han guardado hermetismo, se sabe que los elementos de la Procuraduría General de Justicia del Estado ya trabajan en el caso.
Loreto, usualmente considerado uno de los municipios más tranquilos del estado, no escapó al espiral de violencia. En la colonia Zaragoza, un hombre fue ejecutado y una mujer resultó gravemente herida por disparos de arma de fuego. La víctima femenina fue trasladada de emergencia a un hospital local, donde lamentablemente perdió la vida minutos después.
La magnitud de los hechos provocó la reacción inmediata de la Mesa de Seguridad de Baja California Sur, que anunció el despliegue de operativos interinstitucionales en puntos estratégicos de los municipios afectados. La intención, según informaron, es clara: frenar la ola de violencia, garantizar el orden público y dar con los responsables.
Desde el Gobierno del Estado se expresó un mensaje de condolencia a la familia del agente caído en cumplimiento de su deber, reconociendo su valor y compromiso con la justicia. También se lamentó la muerte de la mujer en Loreto, víctima colateral de un conflicto que amenaza con descomponer la aparente calma de la entidad.
Mientras las investigaciones continúan y los patrullajes se intensifican, la ciudadanía permanece expectante, con el anhelo de que la paz, ese bien tan preciado en tierras sudcalifornianas, no se les escape de las manos.
