Loreto, Baja California Sur. – Lo que empezó como un reporte rutinario terminó convertido en una auténtica película de acción en la colonia Zaragoza de Loreto. Tres individuos armados hasta los dientes creyeron que podían jugar con la marina, pero terminaron esposados, con la cara contra el suelo y sus armamentos bélicos incautados por la autoridad.
El chisme oficial cuenta que la Dirección de Seguridad Pública Municipal alertó sobre la presencia de sujetos sospechosos en un domicilio. Al llegar la Marina y la Policía Municipal, no encontraron mejor recibimiento que abrir fuego. Error: los uniformados respondieron como dicta el manual, y en segundos los supuestos malhechores cambiaron las ráfagas por la rendición.
El botín decomisado parece inventario de película: dos armas, 11 cargadores abastecidos, 15 cartuchos sueltos, casi 400 envoltorios con cristal, 81 bolsitas de marihuana, 11 de cocaína y hasta chalecos tácticos negros.
Tras el show, los tres fueron leídos en sus derechos y entregados a la autoridad correspondiente junto con su “kit criminal completo”, para que ahora los expedientes, peritajes y dictámenes hablen más fuerte que las balas.
La Marina, por supuesto, se colgó la medalla: “Todo conforme a la Ley Nacional del Uso de la Fuerza, respetando derechos humanos”. Lo cierto es que Loreto amaneció con tres menos en las calles y un arsenal fuera de circulación.
El mensaje es claro: en Baja California Sur, el crimen puede intentar hacerse el valiente, pero siempre termina escribiendo su capítulo en la página roja.
