La mañana del martes 12 de junio de 1967 una aeronave DC-3 bimotor que salía a Mazatlán presentó una falla en el motor y en su intento por regresar al aeropuerto cayó en una zona desértica de las calles independencia y México, a escasos metros de la escuela primaria Carlos A. Carrillo.
Según algunos testigos la zanja que dejó este avión al caer fue de más de cien metros y el polvo que dejó aquella aeronave se diseminó en todo el cielo confundiendo a los presentes de que era fuego.
El señor Carlos Cota abrió la puerta con hacha y así fue como los 24 pasajeros bajaron pero lamentablemente los pilotos fallecieron en el impacto. Los bomberos así como las autoridades de la época acudieron de inmediato a socorrer a las personas ante el escándalo de grandes proporciones que se había causado tras la caída de este avión.






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