Por Erick León
Durante 500 segundos, el banco de pruebas Fred Haise volvió a escuchar el rugido de un motor RS-25. La NASA realizó el ensayo el 21 de octubre en el Centro Espacial Stennis, en Mississippi, para apoyar futuras misiones Artemis.
La duración reprodujo el tiempo aproximado de funcionamiento de estos motores durante el despegue del cohete SLS. En el ensayo se alcanzó el nivel de potencia de 111 por ciento previsto para motores de nueva producción.
La prueba permitió evaluar componentes de vuelo y validar un sistema de protección térmica para la tobera, expuesta a altas temperaturas durante el lanzamiento.
El motor de desarrollo número 10001 no viajará al espacio. Su función es generar información que ayude a mejorar desempeño y confiabilidad. Cuatro motores RS-25 proporcionan el impulso conjunto que utiliza el SLS en cada misión.
Con información de Bo Black / NASA. Imagen: NASA/Danny Nowlin. Fuente original.









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