Por Erick León
Fe y Biblia · Reflexión cristiana 9 de 10
Los dones del Espíritu Santo se presentan en el Nuevo Testamento como regalos orientados al servicio. Su propósito no es establecer una competencia espiritual ni convertir a una persona en dueña de la conciencia de los demás. La diversidad de dones invita a reconocer que nadie reúne por sí solo todo lo que una comunidad necesita.
Diversidad con una misma finalidad
En 1 Corintios 12:4-11, Pablo describe distintos dones y subraya su relación con el bien común. En los versículos siguientes utiliza la imagen del cuerpo: sus miembros tienen funciones diferentes y se necesitan mutuamente. Esa comparación cuestiona el desprecio hacia quienes parecen menos importantes.
Servir sin buscar privilegios
Las tradiciones cristianas interpretan y organizan los dones con diferentes acentos. Comparten, sin embargo, la importancia del servicio, y la carta de Pablo conduce después a la enseñanza sobre el amor en 1 Corintios 13. Una capacidad que se utiliza para manipular o humillar necesita ser examinada, no celebrada sin más.
Una práctica para hoy
Una reflexión útil es preguntarse qué habilidad puede ponerse al servicio de otra persona: enseñar, escuchar, organizar o acompañar. También conviene reconocer el trabajo ajeno y agradecerlo. La comunidad se fortalece cuando la cooperación reemplaza la necesidad de destacar a toda costa.
Oración
Espíritu Santo, ayúdanos a reconocer tus dones y a compartirlos con humildad para el bien de todos.
Lecturas bíblicas: 1 Corintios 12:4-11; 1 Corintios 12:12-27. Esta reflexión ofrece una lectura cristiana de los pasajes; las distintas tradiciones pueden interpretarlos con matices propios.
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