Por Erick León
La Paz, Baja California Sur, 23 de octubre de 2026.— La coalición ambientalista ¿Ballenas o Gas?, integrada por más de 47 organizaciones y colectivos, solicitó que la revisión del proyecto de exportación de gas natural licuado AMIGO GNL, previsto en Guaymas, Sonora, examine los posibles efectos acumulados sobre el Golfo de California, y no únicamente indicadores aislados de superficie y tráfico marítimo.
En un posicionamiento difundido este viernes 23 de octubre, las agrupaciones señalaron que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el miércoles 21 una nueva revisión de los impactos ambientales de la terminal, en el contexto de procedimientos judiciales que mantienen detenido el proyecto.
La coalición cuestionó que el tamaño de las instalaciones se presente como una proporción reducida del territorio de Guaymas. Según los datos citados en su comunicado, el proyecto abarcaría alrededor de 41.7 hectáreas, incluidas 32.5 hectáreas marinas y 9.29 de vegetación terrestre. Su preocupación, explicó, es que las posibles consecuencias ambientales no se limitan a la superficie directamente ocupada.
También pidió evaluar las rutas, dimensiones y velocidad de los buques metaneros. Aunque el proyecto contempla hasta 60 arribos anuales, las organizaciones sostienen que debe analizarse su coincidencia con áreas de alimentación, reproducción y migración de cetáceos, así como el ruido submarino y los efectos acumulativos de la navegación.
Otro punto de controversia es la utilidad del almacenamiento previsto para la seguridad energética mexicana. La coalición argumenta que los 290 mil metros cúbicos de capacidad anunciada corresponden a infraestructura de una terminal orientada a exportar gas proveniente de Estados Unidos, sin que esa cifra por sí misma implique una reserva estratégica destinada al mercado nacional.
¿Qué ha respondido el Gobierno federal?
Durante su conferencia del 21 de octubre, la presidenta Sheinbaum informó que las autoridades revisan nuevamente los efectos ambientales del proyecto para atender el procedimiento judicial. Aseguró que su gobierno no permitirá una afectación negativa al Golfo de California y defendió que la terminal utilizaría una zona y rutas marítimas ya intervenidas.
Por separado, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) informó el 24 de septiembre que la autorización ambiental fue emitida en abril de 2026 y está sujeta a medidas de protección, entre ellas restricciones estacionales a las obras marinas, un máximo de 60 arribos anuales y seguimiento a la fauna marina. La dependencia precisó que esa autorización forma parte de la revisión judicial.
Las organizaciones afirman que continúa vigente una suspensión judicial que impide iniciar obras mientras se resuelve el amparo. La existencia de una autorización ambiental no significa, por sí sola, que los litigios hayan concluido.
La discusión sobre AMIGO GNL tiene relevancia para Baja California Sur por la conectividad ecológica del Golfo de California y la presencia de especies marinas que utilizan distintas zonas de este ecosistema. Los impactos específicos del proyecto siguen siendo materia de debate técnico y jurídico; las advertencias de la coalición no equivalen a una determinación oficial de daño comprobado.
Fuentes: Comunicado de la coalición ¿Ballenas o Gas?, recibido por correo institucional el 23 de octubre de 2026; La Jornada, 21 de octubre de 2026; ASEA, comunicado oficial del 24 de septiembre de 2026.
Fotografía de archivo: vista aérea de Guaymas, Sonora, tomada en 2005 por Intersofia. Fuente: Wikimedia Commons; dominio público (PD-self). La imagen no muestra las instalaciones de AMIGO GNL.








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